Según la opinión de analistas, miles de delegados y de hasta seguidores, la precandidata Hillary Clinton, requiere de un milagro para continuar con su campaña, luego de la derrota de este lunes en Carolina del Norte y de su ajustada victoria por dos puntos en Indiana.

Estos resultados trajeron más presión a la senadora pues Barak Obama sumó 19 delegados más que ella y también incrementó en 200.000 votos su ventaja en el total del sufragio popular en las primarias.

Con sus continuos y contundentes triunfos en las primarias, Obama afianzó sus posibilidades de ser el candidato presidencial demócrata, mientras que Indiana era la última oportunidad de Clinton para convencer a la élite de su partido.

Además, el factor de los recursos económicos también afecta a la ex primera dama, pues la senadora pidió un préstamo en el último mes de $6,4 millones de su cuenta personal para su campaña a la Casa Blanca.

“Está en el horno”, tituló ayer el New York Post, “Hil necesita un milagro”, declaró por su parte The New York Daily News.

Incluso, en el comando de campaña de la exprimera dama, se aprecian las primeras fisuras. “Esto lo perdimos en febrero (Cuando Obama ganó 13 primarias seguidas). Ahora hacemos todo lo posible pero es una batalla cuesta arriba”, citó ayer a The Washington Post un asesor de Clinton.

A menos de un mes de que el proceso de primarias finalice, el influyente diario The New York Times destacó que a la senadora se le agotan las opciones.

Según el sitio independiente RealClearPolitics.com , Obama suma hoy 1.845 delegados, 152 más que Clinton (con 1.693) y a sólo 180 de los 2.025 necesarios para asegurarse la candidatura en la convención del partido a finales de agosto en Colorado.